¿Qué tipo de pacientes queremos ser?

Todos, absolutamente todos, seremos pacientes alguna vez en nuestra vida. Por eso es fundamental saber cómo gestionar nuestras enfermedades, y nuestra salud.

Los pacientes somos los primeros interesados en recuperarnos de nuestras enfermedad. ¿O no?

Reconozcámoslo: A veces es más fácil escondernos debajo de las sábanas y decir:

“Bueno, como ya me tomo la pastilla del colesterol, me puedo comer estas patatas fritas”, en lugar de responsabilizarnos y dejar las patatas, y si es médicamente posible, también la pastilla, a un lado.

Los pacientes hemos oído muchas veces que es importante cuidarnos, es importante hacer ejercicio, es importante llevar una dieta sana… Pero el día a día, antes de convertirnos en pacientes, es más fuerte que nosotros, y nos lleva a elegir el camino más fácil: comer rápido, dedicarnos poco tiempo y dejar el ejercicio para otro día.

No siempre es así. Muchos pacientes deciden hacer frente a su situación de manera activa, informándose,implicáncose, comprometiéndose consigo mismos y con su curación. Son los pacientes empoderados, capaces de responsabilizarse y de hablar a sus médicos desde otro lugar. Un lugar en que se sienten más confiados, más seguros de lo que quieren y cómo lo quieren, y más en control.

En este momento la relación médico-paciente deja de ser paternalista, para convertirse en una relación de igual a igual. Ambos, médico y paciente buscan la mejor solución para lograr el objetivo final: recuperar la salud. El estereotipo del paciente víctima y del médico paternalista se rompe en mil pedazos porque aparece una nueva forma de comunicación, a otro nivel más cercano, más humano y más eficaz.

La medicina está cambiando. Antes eran los pacientes los que lideraban el movimiento del empoderamiento. Ahora son también los profesionales médicos los que han comprendido su valor. Es fundamental poner al paciente en el centro del sistema, sí. Y también lo es crear pacientes competentes, empoderados desde un primer momento.

Todos ganamos:
– Los pacientes responden mejor a sus tratamientos
– Los profesionales obtienen mejores resultados y tienen un nivel de satisfacción más alto.
– El sistema sanitario es más eficaz.

“El empoderamiento no consiste en arrebatar poder a los médicos, sino en ayudar a las personas a tomar las riendas de una vida más productiva y plena.”*

*Patient Empowerment-Who Empowers Whom? The Lancet, Volume 379, Issue 9827, Page 1677, 5 May 2012 doi:10.1016/S0140- 6736(12)60699-0