CÓMO CREAR PACIENTES COMPETENTES

¿Y cómo creamos pacientes competentes?

La Organización Mundial de la Salud define el empoderamiento como “un proceso en el que los pacientes entienden su rol, y en el que los profesionales de la salud les dotan con el conocimiento y las habilidades para llevar a cabo su tarea, en un entorno que reconoce las diferencias culturales y comunitarias, y que fomenta la participación del paciente“*.

Aprender a ser pacientes competentes tendría que ser una asignatura del colegio. Pero no lo es, ni lo será. Por tanto, es mejor centrarnos en cómo podemos, desde donde estamos y con lo que tenemos, empoderar a nuestros pacientes.

Aprender a ser pacientes competentes tendría que ser una asignatura del colegio. Pero no lo es, ni lo será. Por tanto, es mejor centrarnos en cómo podemos, desde donde estamos y con lo que tenemos, empoderar a nuestros pacientes. Para ello, nos preguntamos: ¿Qué necesitan nuestros pacientes? Y nos damos cuenta de que nuestra lista tiene tres grandes pilares. Nuestros pacientes necesitan.

Confiar en su propio criterio. Aprender a escucharse, a interpretar lo que les está diciendo su cuerpo, y transmitírselo al médico sin miedo es fundamental para establecer el punto de partida.
Saber que van a ser escuchados, y comprendidos: Un médico accesible y empático facilita enormemente el camino del paciente, porque le pone las cosas fáciles. El paciente no tiene que demostrar que es capaz de entender lo que se le dice, sino que ése es el punto de partida del médico.
Responsabilizarse: De su tratamiento, de su situación, de su vida, en lugar de trasladar a los médicos la responsabilidad de la curación.

Crear pacientes competentes, por tanto, conlleva desarrollar en nuestros pacientes estas capacidades: la seguridad, la responsabilidad, la implicación en el tratamiento, y también, muy importante, el respeto –de igual a igual- por el trabajo del médico.

Los centros de atención primaria son lugares idóneos para formar a estos pacientes a través de talleres y charlas. También los propios médicos pueden crear pacientes empoderados en sus consultas aplicando algunas técnicas sencillas que dan muy buenos resultados.

Al final, se trata de empoderar la relación médico-paciente. Es un trabajo de mucha gente, con muchos implicados y de muchos años. Un camino que ya hemos comenzado, y al que cada vez se suman más profesionales, más hospitales, más asociaciones y más pacientes.

*WHO Guidelines on Hand Hygiene in Health Care: First Global Patient Safety Challenge Clean Care Is Safer Care. Geneva: World Health Organization; 2009. 2, Patient empowerment and health care.